Lo que resulta indignante es este tipo de amenazas:
En especial cuando mi compromiso de permanencia es hasta el 1/2/2015, con una penalización, en caso de hacerlo antes de esa fecha, de 30€.
¡Manda güevos! Debe tratarse de una práctica habitual de ciertas compañías pero, en este caso, le han ido a tocar los cojones al menos indicado.
He tratado de ponerme en contacto con Movistar (sigo negándome a poner el enlace) y, ante mi pregunta de si la conversación iba a ser grabada, que es lo que yo quería, me han dado toda clase de evasivas, por lo que he cortado inmediatamente la comunicación. A continuación me han llamado para hacerme una entrevista de satisfacción: ¡hay que ser jodidamente torpes! Como se trataba de una máquina, no estaba seguro que entendiese lo del signo menos. Me he tenido que conformar con un puto cero.

