A petición de algunos de los lectores de la novela, he realizado un índice de personajes reales, ficticios y mitológicos citados en la novela Queronea, así como he incluido algunos mapas orientativos de la Grecia Antigua, la región de Beocia y la antigua Tebas. Obviamente, toda esa información no puede encontrarse en la novela, por lo que (en parte) la añado aquí para los que estéis interesados y os pueda resultar más fácil su lectura.
Espero así poder suplir algo importante que, en su momento, no resultó del interés de la propia editorial, una serie de mapas ilustrativos de esa parte de Grecia donde tuvo lugar una de las batallas más decisivas de la historia: Queronea.
Hace relativamente poco, encontré una anotación de una especie de diario que llevaba yo sobre "ideas peregrinas"; en esa anotación (2 de enero de 2013), ponía:"Ayer se
me ocurrió que la historia del Batallón Sagrado de Tebas podía ser una bonita
historia para una novela histórica. Hoy he empezado a buscar documentación:
Epaminondas, Filipo II, Queronea, hoplitas… Va a ser un proceso de
documentación largo si se pretende contar una historia sólida. La historia lo
es, pero hay que construir personajes y desarrollar un tema peculiar. ¿Seré
capaz?"
El pasado sábado 19 de septiembre fue la presentación oficial de la respuesta a esa pregunta. Y sí, he sido capaz. Han sido muchos años de labor intensa: de búsqueda de documentación, de información, de lectura de obras clásicas sobre la Grecia Antigua... de abandono del proyecto y de vuelta a retomarlo debido a las exigencias de mi profesión. Pero ahí está el resultado.
La presentación creo que fue amena, aunque obviamente, como parte interesada, no debo ser yo quien la juzgue. Contando con la complicidad del doctor José Ramón Castillón, médico del Consultorio Local de Moralzarzal y compañero de trabajo unos cuantos años, intentamos llevar a cabo algo a priori complicado: hablar de la novela sin contarla. Al fin y al cabo, no se trataba de hacer spoiler de mi propia obra.
Pero sí tratar del marco histórico en el que se desarrolla la historia que contamos. La Historia, aprendida como nos tocó a muchos tener que hacerlo, en plan: año 338 a.C. - Batalla de Queronea, es un perfecto rollo. Con el tiempo, acabas descubriendo que lo verdaderamente importante de la Historia es: ¿por qué sucedió? ¿qué y cómo sucedió? y ¿qué consecuencias tuvo aquello?
Claro que, contado así, eso es lo que deben hacer los libros de Historia, no una novela que pretenda ser histórica. De entre los más grandes escritores que se han dedicado a la novela histórica, para mí hay tres muy representativos: Robert Graves (Yo, Claudio); Mika Waltari (Sinuhé, el egipcio) y Mary Renault (La máscara de Apolo). En esas tres obras (como muchas otras) Claudio, Sinuhé, Nicérato —al igual que nuestro protagonista: Telaximandros— no cuentan «la Historia», sino lo que ellos ven, conocen, creen o les cuentan. No están contando la versión oficial histórica de una serie de sucesos; los protagonistas cuentan su historia, el presente que ellos están viviendo. Y este puede estar más o menos distorsionado en función de muchos aspectos. El más habitual, probablemente, sea el que quiere dar el propio autor para ajustar la historia del protagonista al marco histórico imprescindible de una novela histórica.
Como había que hacer entretenida la presentación, para la referencia al león de Queronea y dar una visión de la majestuosidad de este, recurrimos a alguna que otra diapositiva.
Al igual que, para explicar qué era el Batallón Sagrado de Tebas, recurrimos a un video explicativo (un corte del mismo) del Profesor de Historia Pedro Pérez, en su canal de YouTube, El Cubil de Peter:
Pero la principal objeción a la edición del libro fue la no inclusión de algunos mapas para facilitar la lectura y el recorrido que hacemos por la Beocia en los tiempos de la Grecia Antigua. Al respecto hay que decir que la fisonomía de algunas zonas de Grecia ha cambiado después de más de 2000 años. De hecho, el lago Copais actualmente no existe ya que fue desecado a finales del siglo XIX. A petición de algunas personas, me comprometí, en la presentación, a publicar un mapa orientativo de la localización de algunas de las poblaciones que se mencionan en la novela.
Aproveché la ocasión para contar cómo, con la ayuda de mi hermano mayor, gran aficionado a la Astronomía, llegamos a la conclusión de que la batalla de Queronea tuvo lugar el 2 de agosto del año 338 a.C., cuando algunas fuentes establecen que el hebdome (séptimo día) del mes de panamos (agosto) fue el 7 de agosto del 338 a.C., gracias, precisamente, a los datos astronómicos de la propia NASA.
Y, de paso, lucirnos un poco con la mención de alguna que otra anécdota relacionada con la novela, como la de que me puse en contacto con la directora del Museo Arqueológico de Queronea para consultarla un detalle sobre la tumba del Batallón Sagrado. Obviamente no me pudo aclarar nada porque estaba siendo objeto de un estudio pormenorizado al respecto, pero, a través de ella, llegué a un artículo muy interesante de Maria Liston, de la Universidad de Waterloo (Skeletal Evidence for the Impact of Battle on Soldiers and Non-Combatants), en el que se analizaron las heridas sufridas perimortem de algunos de los integrantes del Batallón, como la de la foto que aparece en ese artículo, en la que los restos cadavéricos muestran una importante sección de la cara producida por un objeto cortante desde una posición superior (¿sugeriría eso la participación de la caballería en la batalla de Queronea?)
Debo reconocer que fue un acto muy entrañable en el que muchas de las personas que estuvieron presentes encontraron el acto bastante ilustrativo y se mostraron muy interesadas en la historia que nos cuenta un supuesto superviviente de ese Batallón Sagrado de Tebas: Telaximandros de Tebas. Pero, de Telaximandros, hablaremos en otra ocasión.
El próximo sábado 19 de septiembre, a las 12:00, presentaré Queronea en la Biblioteca Municipal Casa Grande de Moralzarzal.
Me acompañará José Ramón Castillón, médico de familia del Centro de Salud de Moralzarzal, con quien tendré el placer de charlar sobre la novela, su historia y, seguramente, alguna que otra cosa que vaya surgiendo.
Después de los años que ha costado llevar Queronea desde los campos de Beocia hasta el papel, me hace especial ilusión poder presentarla en Moralzarzal.
Quienes estéis por allí y os apetezca acompañarnos, seréis muy bienvenidos.
Sábado 19 de septiembre, 12:00 h
Biblioteca Municipal Casa Grande
Moralzarzal
El pasado día 2 de agosto se han cumplido exactamente 2363 años de un acontecimiento que marcó el curso de la historia de la Antigua Grecia: la batalla de Queronea.
Ya habíamos publicado algo previamente (allá por el año 2013) respecto a esa batalla y como pudimos corregir un pequeño error que existía en Wikipedia. En dicha entrada, nos estábamos planteando escribir un relato que se nos ocurrió el año anterior, basado en aquellos acontecimientos. Pues bien, a día de hoy, trece años después, ese relato se ha convertido en una realidad.
"Año 338 a.C. Una coalición de ciudades griegas se enfrentaa en Queronea al ejército de Filipo II de Macedonia y de su hijo Alejandro. Allí combate el Batallón Sagrado de Tebas, un cuerpo de élit formado por ciento cincuenta parejas de hombres unidos por el amor y el deber..."
Publicada por TerraIgnota, Queronea supone para mí la culminación de un proyecto que me ha acompañado durante más de una década. Durante mis años de ejercicio profesional la idea fue creciendo poco a poco, aunque nunca encontraba el tiempo necesario para dedicarle la atención que merecía. Fue tras mi jubilación, al "colgar el fonendo", cuando pude afrontar por fin el reto de escribir la novela tal y como siempre la había imaginado.
Aunque no es mi primer libro —El reto de la dislexia vio la luz hace ya algunos años—, sí es el primero de ficción y, probablemente, el trabajo del que más orgulloso me siento. Desde el principio me impuse una condición que complicó enormemente la escritura: respetar con el máximo rigor posible el marco histórico, las fuentes disponibles y las costumbres conocidas del mundo griego. Espero haber estado a la altura de ese propósito.
Solo me queda animaros a leer Queronea. Ojalá disfrutéis de la historia al menos tanto como yo he disfrutado escribiéndola.