Mucho mejor pero convaleciente, regresó a casa antes de ayer. Durante un mes tendrá que recibir tratamiento con vitamina K y ser revisado para descartar secuelas.
Mimoso y postrado se va recuperando en estos dos días. Ser muy joven y de gran tamaño es probable que le hayan permitido sobrevivir. Ha podido volver a nacer, lo que no pudo hacer nuestro anterior perro, Pluto, un mastín de los Pirineos que murió el día de Nochebuena del año pasado por lo que ahora no tenemos la menor duda: envenenado.
Por el propio Argos, por la memoria de Pluto, porque envenenar a un perro es algo que nos parece repugnante y vil, vamos a denunciarlo. Y vamos a denunciar a la persona de quien tenemos indicios más que suficientes de su fechoría.
Pero lo más importante de todo es que el perro ha vuelto a nacer.