Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

viernes, diciembre 18, 2015

Güi güi chu a Meri Crismas


Güi güi chu a Meri Crismas... 
Güi güi chu a Meri Crismas... 
Güi güi chu a Meri Crismas... 
ana japy niu yiar

sábado, diciembre 14, 2013

¡Se armó el belén!

Y no nos referimos a la película de José Luis Sáenz de Heredia de 1970 con el entrañable Paco Martínez Soria como protagonista. Llegan las Navidades y hay que montar el árbol y el belén, como todos los años, para alegría de nuestro gato Matute que se dedica a la caza de las bolas del árbol. A diferencia de otros años, en esta ocasión el belén lleva montado ya bastante tiempo, y no uno.
Todo empezó cuando mi mujer hizo un viaje con su padre y sus hermanas a Tierra Santa hace unos años. Se trajo un belén de Belén tallado en madera de olivo.


Hace dos años, con motivo de su estancia en Bolivia participando en un programa de cooperación con Enfermeras para el Mundo se trajo otro pequeño nacimiento.


A ese le siguieron dos nuevos nacimientos como consecuencia de otro proyecto de cooperación, esta vez en Nicaragua.



El descubrimiento de un puestecillo en Córdoba donde vendían pequeños nacimientos de algunos países sudamericanos incrementó la colección: Cuba y Perú.



A partir de ese momento, la casa se ha ido llenando de pequeños belenes recolectados por diferentes puntos de la geografía española.




Como Toledo y León.



Pero, sin lugar a dudas, fue a partir de este verano cuando la cosa se empezó a desmadrar un poco. El paso por Nápoles, ciudad con una extraordinaria tradición belenista, se dejó notar.




Este último, utilizando una cáscara de nuez como portal.


O el más pequeño de todos los nacimientos de la colección.


Este tiene la gracia de, aunque comprado en Nápoles, es peruano.
Y así, uno tras otro, la colección ha ido creciendo a un ritmo casi trepidante: Chinchón


este con Reyes incluidos, lo que le convierte ya, técnicamente, en un misterio, que no es lo mismo que un belén.
O los botijos de Oropesa (Toledo):



Mientras busco para regalárselo las figuritas del belén de playmobil, otros han ido enriqueciendo esta curiosa colección:




El último, este belén alemán:


Pensaréis que mi casa debe ser enorme para albergar tantos belenes. Os equivocáis, todos juntos ocupan bastante poco espacio


Pero he dejado, deliberadamente, uno para el final


Y es que este, aunque no sea sevillano, tiene un color especial:


¡Ah, por cierto! ¡Feliz Navidad!

viernes, diciembre 14, 2012

QISmaS DatIvjaj ‘ej DIS chu’ DatIvjaj

Si el año pasado, nuestro motivo de felicitación era Vy'apave heñói, en  guaraní, coincidiendo con la estancia de la máquina de regañar en Bolivia, o Krismas Njema Na Heri Za Mwaka Mpya, por aquello de hacer gala de mis pobres conocimientos de swahili, este año, por aquello de que a veces somos un poco friki, ahí va eso: QISmaS DatIvjaj ‘ej DIS chu’ DatIvjaj, en genuino klingon.
Este año, no hay foto del portal porque, además del ERE del Papa por el que se han deshecho de un plumazo del buey y la mula después de 2012 años de experiencia, nos han llegado noticias de un chivatazo por el cual, el portal de Belén, se encuentra sometido a una orden de desahucio promovido por el BCE y el FMI.
Mucho me temo que este 2012 vamos a brindar porque se termine ¡de una puta vez!
...lo malo es que viene el 2013 y los de la tijera le han cogido ganas y experiencia.

viernes, diciembre 23, 2011

Vy'apave heñói

Este año, con la ausente ya de vuelta de Bolivia, a tiempo para dar buena cuenta del primo (la pata de jamón para la ocasión), hemos montado nuestro tradicional belén con un invitado especial, y no nos referimos al habitual hipopótamo. Esta vez, este año, la figura invitada es kuñita, y nuestro deseo de una feliz Navidad, en guaraní:

Vy'apave heñói



Nota: kuñita es el diminutivo castellanizado de kuña, que en guaraní significa mujer.

domingo, enero 02, 2011

Abeto de Año Nuevo

Las comidas en casa de mi hermana pequeña suelen ser abundantes, deliciosas e innovadoras. La comida de Año Nuevo, este año, nos deparó, además, una delicatessen a los postres: este magnífico abeto de Año Nuevo de chocolate.



Sin nada que envidiar a los chocolates belgas, conseguir esa coloración verdosa del abeto resultó todo un prodigio técnico del cual no me enteré más preocupado en devorar el arbolito que en otras cosas.







Casi daba pena la necesaria amputación a la que fue sometido el arbolito.





Ni siquiera la maceta se salvó.





Mi personal aplauso y felicitación a la maître, mi hermana Chelo, vestida de cocinera para la ocasión. Solo le falta el típico gorro de cocinero.



¡Ah, se me olvidaba! ¡Feliz Año 2011!